sábado, 28 de noviembre de 2009

Kira


Hola ¿Que tal va todo?
Hace mucho tiempo,que no hablo de infertilidad,pero ¿que queréis que os cuente? ¿Que sigo sin tener un hijo? Eso ya lo sabéis.
Hoy si me lo permitis,voy a hablaros de Kira.
Kira es una perrita.No es mi perra,pero a mi me gusta decir que la tengo a medias con mis suegros.Mis suegros viven aquí al lado,y Kira pasa tanto tiempo en mi casa como en la suya.La encontramos abandonada en la calle,y herida.La recogimos,y desde el principio,Kira tuvo conmigo una relación "especial".¿Os acordáis cuando en "Ana de las tejas verdes" hablaban de los espíritus afines? Pues,Kira era mi espíritu afín.
Nunca,nadie, y cuando digo nadie lo digo en el mas amplio significado de la palabra,me querrá como Kira me ha querido.Cuando me hacia cariños,era como si quisiera fundirse conmigo.A veces incluso era pesada,porque no se cansaba nunca.
No se si seria por ese abandono que sufrió,pero caminaba siempre pegada a mis tobillos,(literalmente,a veces le golpeaba el morro con mis talones,de tan pegada que iba),creo que quería asegurarse de que yo no me iba a marchar sin ella.Pero solo lo hacia conmigo.
A veces nos reíamos,porque yo empezaba a caminar haciendo eses,y ella iba detrás haciéndolas también.Si le decías,estate aquí que ahora vuelvo, porque entraba a alguna tienda,se quedaba clavada sin pestañear,hasta que me volvía a ver aparecer.
Cuando mis suegros se despistaban,se escapaba y aparecía en mi felpudo.Muchas veces,mi suegra me llamaba y me preguntaba:
¿Tienes visita?
Dejame ver.- Le decía, yo.Abría la puerta y allí estaba,esperando pacientemente a que le abriese.
Tenia seis años,y digo tenia,porque murió hace dos días.
Todos los que tenemos perro,nos hacemos a la idea de que vivirán como mucho doce o trece años.Vas acostumbrándote a la idea.Pero con Kira no nos ha dado tiempo,en una semana se ha puesto malita y así, sin mas, ha muerto.Puede que tuviese cancer,pero como ellos no nos dicen si se encuentran mal...Y si Kira hubiera podido hablar,tampoco nos lo hubiera dicho.
Al menos,pude despedirme de ella.Me da pena pensar que ya nadie me va a mirar,como ella lo hacia.Con esos ojos llenos de un cariño infinito.
Dicen que los perros no van al cielo.Yo quiero ir a donde ella a ido.

Un saludo.