Hola, que tal?
Quería comentaros algo que me inquieta. Hay una chica aquí en mi barrio, a la que conozco porque las dos tenemos perro y solemos coincidir de vez en cuando en el paseo.
Bueno, hace como un mes o así, hablando de todo un poco me dijo que tenia un mal día.Yo le pregunte que le pasaba, si es que había dormido mal o algo así. Me dice: No, las molestias típicas del embarazo.( Bueno aquí os podéis imaginar mis pensamientos del tipo, ño laz moleztias tipicaz de embadazooo...ñas moñestiaz tipicaz ñel embañazoooo).En fin,le digo : ha,¿estas embarazada? ¡enhorabuena!(educada que es una).
Pues la cosa quedo hay,que estaba de un par de meses y poco mas.El caso es que mi cuñada de la que ya os hable,no se si recordareis que el año pasado sufrió dos abortos, pues también esta embarazada y esta vez va todo perfecto ya esta de tres meses y medio.
¿Os preguntareis a donde quiero llegar, a que si? Ya voy,ya voy.El caso es que mi cuñada tiene que hacerse la amniocentesis,porque tiene treintaiseis años.Y hoy, he vuelto a coincidir con esa chica.Le e preguntado que tal va con el embarazo, me a dicho que muy bien ,que ya a empezado a notar el bebe, que ya le han dicho que es un niño... Le digo: ¿tan pronto? ¿de cuanto estas?.
Me dice: De tres meses y medio. Claro, yo le he dicho que mi cuñada esta del mismo tiempo mas o menos y que aun no se lo han dicho,pero que como la semana que viene le hacen la amnio, pues que ya se lo dirán entonces.
Bueno y aquí viene el meollo que me estoy enrollando mucho pero es que os tenia que poner en situación. Os lo cuento literal.
Me dice:
- Yo es que no he querido hacérmela,porque como dicen que hay un pequeño riesgo....
Y yo:
- Ya, pero tu cuantos años tienes.Si se puede preguntar.
-28.
-Hombre, es que mi cuñada tiene 36.Y el riesgo es mínimo.
-Si, pero dejate,dejate, que con lo que me a costado quedarme....
Aquí se me dispara la chispa,y pregunto:
-¿Es que llevabas mucho tiempo buscándolo o que?
-cinco años,me he hecho dos invitros y al final me he quedado de manera natural.
(De mañeda ñatudal..de mañeda ñatudal).
-A ¿si?, pues yo me he hecho tres iccsis y nada.
-¡ eso es lo que me he hecho yo! lo que pasa es que digo invitro, porque si digo iccsi no me entiende nadie.Pues lo mio a sido gracias a un medico de San Sebastian.
-¿Y como así?.-pregunto yo viendo una luz de esperanza.
Bueno ,también le aclaro, que yo no tengo dinero para una clínica privada.
-No, si no es una clínica privada,es un fisioterapeuta o algo así.Resulta que tenia la espalda hecha un cromo, y me dijo que si no me hubiese arreglado la espalda, que ya me podía haber hecho 20 iccsis y no me hubiera quedado embarazada.
Mi gozo en un pozo.
-Claro, pero mi caso es distinto-le digo-en mi caso el problema es que mi marido tiene pocos espermatozoides y los pocos que tiene son malos.
-Si pero a mi marido también le pasaba eso. Y mira yo fui en noviembre y en diciembre me quede embarazada.Y lo había probado todo eh?.Yo si quieres te doy el teléfono,te lo piensas y llamas. Le explicas tu problema, y el te dirá si puede hacer algo o no. Yo llame y le explique lo que pasaba y me dijo que si que podía ayudarme... No se no pierdes nada con llamar.
-Bueno ya lo pensare.
La cosa es,¿Vosotras creéis que es así de sencillo?.No se, si de verdad eso fuera posible, los médicos que me han "torturado"durante tres años, ¿no me deberían haber dicho?:si quieres puedes intentar hablar con un medico de SanSebastian que ha conseguido embarazos en casos difíciles...En lugar de: No hay nada que hacer,aunque sigue intentándolo de manera natural que a lo mejor ocurre un milagro.
Creo que soy una ilusa. Vosotras ¿que haríais?.
Un saludo.
Los niños 'probeta', concebidos en el laboratorio, podrían tener sus días contados. Médicos del Instituto Valenciano de Infertilidad (IVI), en colaboración con la Universidad Libre de Bruselas (Bélgica), han probado con éxito una fórmula que podría desplazar a la tradicional fecundación 'in vitro' por tratamientos que imitan la gestación natural. La nueva estrategia, llamada fecundación 'in vivo', utiliza un dispositivo intrauterino que acaba con el cultivo de los embriones en el laboratorio. Desde las primeras horas, el embrión se desarrolla en el útero de la madre.
La técnica reduciría los costes de los tratamientos de reproducción asistida pero, sobre todo, los haría más seguros. Los primeros ensayos del IVI con 20 pacientes, dirigidos por Carlos Simón, demuestran que los embriones tienen más posibilidades de sobrevivir y menos riesgo de sufrir alteraciones cromosómicas.
En los tratamientos de fecundación «in vitro» convencionales, la fecundación se realiza en el laboratorio. Los ovocitos fertilizados no se transfieren de forma inmediata al útero; se mantienen entre dos y cinco días en una incubadora con un medio de cultivo apropiado. Sólo cuando alcanzan el desarrollo óptimo, se eligen los embriones más saludables y se implantan en la futura madre a la espera de que se produzca el embarazo.
El medio «más natural»
La nueva estrategia evita el crecimiento del embrión en un medio artificial. Tras la fecundación, los óvulos se introducen en una cápsula perforada de silicona que se aloja en el interior del útero, como si fuera un DIU. El dispositivo actúa como una incubadora en miniatura, aunque sin artificios.
El embrión crece desde las primeras horas en su medio natural, en las mismas condiciones de luz, temperatura y nutrientes que tendría si hubiera sido concebido sin interferencias técnicas. Entre dos y cinco días después, la cápsula se recupera y se eligen los embriones más óptimos para la gestación. Al extraerlos se podrían hacer análisis para descartar defectos genéticos. Los elegidos -no más de tres- se vuelven a implantar en el útero.
Anecova, una empresa suiza, ha diseñado esta incubadora intrauterina en miniatura. Fabricada en silicona, su longitud no supera los 5 milímetros de longitud y el milímetro de anchura. Sus paredes están perforadas con 360 orificios para que los embriones no queden aislados. De momento, sólo se ha probado a introducir los óvulos ya fecundados (embriones), pero el dispositivo también permitiría realizar todo el proceso desde el comienzo. Es decir, introduciendo los espermatozoides y los óvulos en la cápsula para que la concepción se produjera en el útero. Sin pasar por el laboratorio.
El Instituto Valenciano de Infertilidad se embarcó en este proyecto hace cuatro años. La Agencia Española del Medicamento no autorizó el uso del dispositivo y tuvo que emigrar a Bélgica para realizar el primer ensayo piloto.
Con la colaboración de la Universidad Libre de Bruselas, probó la fecundación 'in vivo' en 20 pacientes. «Un pequeño ensayo con resultados muy satisfactorios que demostró que el embrión crece mejor en el interior del útero materno, por excelentes que sean las condiciones del laboratorio», explicó ayer Carlos Simón, director científico del IVI
Al comparar los resultados de embriones concebidos por fecundación 'in vitro' tradicional a los madurados en la cápsula intrauterina se constató que, además, puede ser una técnica más segura. «Las alteraciones cromosómicas se reducían de un 15% a un 20%».
«Hemos roto un dogma»
En la concepción natural, los óvulos fecundados no pasan los primeros días de desarrollo en el útero, sino en las trompas de falopio. En el ensayo realizado en Bruselas no sólo se ha comprobado que las condiciones del útero «son similares e incluso mejores» que las de las trompas. «Hemos roto un dogma aceptado», señala Simón.
El estudio realizado en Bruselas posibilitó la obtención del marcaje europeo (CE), un requisito indispensable para su utilización en España sin trabas legales. Ahora el IVI planea un ensayo clínico más amplio con 80 pacientes en tres de sus centros (Madrid, Valencia y Sevilla) y en Bruselas. Y un tercero, internacional, en el que colaborarán además centros británicos, alemanes y suizos.
La técnica reduciría los costes de los tratamientos de reproducción asistida pero, sobre todo, los haría más seguros. Los primeros ensayos del IVI con 20 pacientes, dirigidos por Carlos Simón, demuestran que los embriones tienen más posibilidades de sobrevivir y menos riesgo de sufrir alteraciones cromosómicas.
En los tratamientos de fecundación «in vitro» convencionales, la fecundación se realiza en el laboratorio. Los ovocitos fertilizados no se transfieren de forma inmediata al útero; se mantienen entre dos y cinco días en una incubadora con un medio de cultivo apropiado. Sólo cuando alcanzan el desarrollo óptimo, se eligen los embriones más saludables y se implantan en la futura madre a la espera de que se produzca el embarazo.
El medio «más natural»
La nueva estrategia evita el crecimiento del embrión en un medio artificial. Tras la fecundación, los óvulos se introducen en una cápsula perforada de silicona que se aloja en el interior del útero, como si fuera un DIU. El dispositivo actúa como una incubadora en miniatura, aunque sin artificios.
El embrión crece desde las primeras horas en su medio natural, en las mismas condiciones de luz, temperatura y nutrientes que tendría si hubiera sido concebido sin interferencias técnicas. Entre dos y cinco días después, la cápsula se recupera y se eligen los embriones más óptimos para la gestación. Al extraerlos se podrían hacer análisis para descartar defectos genéticos. Los elegidos -no más de tres- se vuelven a implantar en el útero.
Anecova, una empresa suiza, ha diseñado esta incubadora intrauterina en miniatura. Fabricada en silicona, su longitud no supera los 5 milímetros de longitud y el milímetro de anchura. Sus paredes están perforadas con 360 orificios para que los embriones no queden aislados. De momento, sólo se ha probado a introducir los óvulos ya fecundados (embriones), pero el dispositivo también permitiría realizar todo el proceso desde el comienzo. Es decir, introduciendo los espermatozoides y los óvulos en la cápsula para que la concepción se produjera en el útero. Sin pasar por el laboratorio.
El Instituto Valenciano de Infertilidad se embarcó en este proyecto hace cuatro años. La Agencia Española del Medicamento no autorizó el uso del dispositivo y tuvo que emigrar a Bélgica para realizar el primer ensayo piloto.
Con la colaboración de la Universidad Libre de Bruselas, probó la fecundación 'in vivo' en 20 pacientes. «Un pequeño ensayo con resultados muy satisfactorios que demostró que el embrión crece mejor en el interior del útero materno, por excelentes que sean las condiciones del laboratorio», explicó ayer Carlos Simón, director científico del IVI
Al comparar los resultados de embriones concebidos por fecundación 'in vitro' tradicional a los madurados en la cápsula intrauterina se constató que, además, puede ser una técnica más segura. «Las alteraciones cromosómicas se reducían de un 15% a un 20%».
«Hemos roto un dogma»
En la concepción natural, los óvulos fecundados no pasan los primeros días de desarrollo en el útero, sino en las trompas de falopio. En el ensayo realizado en Bruselas no sólo se ha comprobado que las condiciones del útero «son similares e incluso mejores» que las de las trompas. «Hemos roto un dogma aceptado», señala Simón.
El estudio realizado en Bruselas posibilitó la obtención del marcaje europeo (CE), un requisito indispensable para su utilización en España sin trabas legales. Ahora el IVI planea un ensayo clínico más amplio con 80 pacientes en tres de sus centros (Madrid, Valencia y Sevilla) y en Bruselas. Y un tercero, internacional, en el que colaborarán además centros británicos, alemanes y suizos.
FUENTE:EL CORREO DIGITAL