Hola,¿que tal?.
No se si a alguien le pasara lo mismo que a mi,supongo que si, pero muchas veces tengo sueños que luego se cumplen.
¿No os a pasado nunca, eso de que de repente te acuerdas de una persona, que hace siglos que no ves, y al de pocos días te lo encuentras?Sobre este tema he escuchado varias explicaciones, aunque a mi no me convencen, porque dicen que esta relacionado con el afecto y el subconsciente...vamos que dicen que tu recibes alguna especie de "telepatía"de esa persona y que el hecho de pensar en ella, propicia el encuentro o algo así. No lo se explicar muy bien no se si me entenderéis.A mi no me convence la explicacion, porque a mi me pasa a menudo pero con personas que solo conozco de vista, así que no creo que pueda tener ningún tipo de "telepatía" con ellas.
Bueno eso nos pasa a todos me parece,pero yo ¡es que sueño cosas que luego pasan! lo malo es que no siempre me pasan a mi.
Cuando estaba con el tratamiento, una noche soñé que iba al hospital a por los resultados,(un sueño de esos que son muy reales),bueno el caso es que entraba a la consulta y allí estaba mi medico, con la cara seria..y yo pensaba, otra vez a salido mal ya veras.Total que empezaba a darme recetas y a decirme ,esto te lo tienes que tomar equis días y esto es para que te hagas un análisis tal día, y tal día tienes que venir a consulta...Pero sin decirme si estaba embarazada o no, entonces yo le pregunto: ¿Pero estoy....? Y entonces sonríe de oreja a oreja y me dice que si, que enhorabuena y en fin.De esos sueños de los que no quieres despertar.
El caso es que exactamente eso,casi palabra por palabra es lo que le paso a mi compañera de tratamiento,( la que os comente que esta esperando una niña).Cuando me lo contó, me quede de piedra.No te fastidia,ahora encima voy a soñar lo sueños de los demás.
Pero eso no es todo, había soñado varias veces que mi cuñada se quedaba embarazada de una niña.Cuando me entere de que estaba embarazada, le dije: me da en la nariz de que es una niña. Me dijo que ya veríamos que aun era pronto,y yo le dije que estaba segura y ¡acerté!.
Hace tiempo soñe, que estaba en una cafetería con mi hijito recién nacido en brazos.No pude ver su cara,pero notaba en mi mejilla la suave pelusilla de su cabecita y podía oler perfectamente su colonia de bebe.Nunca me sentó peor el despertador.
En otra ocasión, estando con el tratamiento aun,soñe que acababa de dar a luz.Lo veía todo super real, estaban conmigo mi madre y mi suegra,( supongo que como mi marido viaja mucho le pillo fuera y no pudo llegar a tiempo) y en este tampoco veía al bebe, solo veía que una enfermera se lo llevaba y me decía que me lo traía enseguida.Yo le pregunte a mi madre:¿ Lo as visto? ¿como es?. Y mi madre, llorando- es precioso, tiene una carita preciosa.Y yo a mi suegra:¿ Y tu? ¿lo viste? . Es muy, muy bonito y esta sanisimo. Y entonces desperté.
¿Alguna vez se harán realidad mis sueños? ¿O solo se hacen realidad los de los demás?. No lo se, a lo mejor soy un poco bruja.
Un saludo.
Los niños 'probeta', concebidos en el laboratorio, podrían tener sus días contados. Médicos del Instituto Valenciano de Infertilidad (IVI), en colaboración con la Universidad Libre de Bruselas (Bélgica), han probado con éxito una fórmula que podría desplazar a la tradicional fecundación 'in vitro' por tratamientos que imitan la gestación natural. La nueva estrategia, llamada fecundación 'in vivo', utiliza un dispositivo intrauterino que acaba con el cultivo de los embriones en el laboratorio. Desde las primeras horas, el embrión se desarrolla en el útero de la madre.
La técnica reduciría los costes de los tratamientos de reproducción asistida pero, sobre todo, los haría más seguros. Los primeros ensayos del IVI con 20 pacientes, dirigidos por Carlos Simón, demuestran que los embriones tienen más posibilidades de sobrevivir y menos riesgo de sufrir alteraciones cromosómicas.
En los tratamientos de fecundación «in vitro» convencionales, la fecundación se realiza en el laboratorio. Los ovocitos fertilizados no se transfieren de forma inmediata al útero; se mantienen entre dos y cinco días en una incubadora con un medio de cultivo apropiado. Sólo cuando alcanzan el desarrollo óptimo, se eligen los embriones más saludables y se implantan en la futura madre a la espera de que se produzca el embarazo.
El medio «más natural»
La nueva estrategia evita el crecimiento del embrión en un medio artificial. Tras la fecundación, los óvulos se introducen en una cápsula perforada de silicona que se aloja en el interior del útero, como si fuera un DIU. El dispositivo actúa como una incubadora en miniatura, aunque sin artificios.
El embrión crece desde las primeras horas en su medio natural, en las mismas condiciones de luz, temperatura y nutrientes que tendría si hubiera sido concebido sin interferencias técnicas. Entre dos y cinco días después, la cápsula se recupera y se eligen los embriones más óptimos para la gestación. Al extraerlos se podrían hacer análisis para descartar defectos genéticos. Los elegidos -no más de tres- se vuelven a implantar en el útero.
Anecova, una empresa suiza, ha diseñado esta incubadora intrauterina en miniatura. Fabricada en silicona, su longitud no supera los 5 milímetros de longitud y el milímetro de anchura. Sus paredes están perforadas con 360 orificios para que los embriones no queden aislados. De momento, sólo se ha probado a introducir los óvulos ya fecundados (embriones), pero el dispositivo también permitiría realizar todo el proceso desde el comienzo. Es decir, introduciendo los espermatozoides y los óvulos en la cápsula para que la concepción se produjera en el útero. Sin pasar por el laboratorio.
El Instituto Valenciano de Infertilidad se embarcó en este proyecto hace cuatro años. La Agencia Española del Medicamento no autorizó el uso del dispositivo y tuvo que emigrar a Bélgica para realizar el primer ensayo piloto.
Con la colaboración de la Universidad Libre de Bruselas, probó la fecundación 'in vivo' en 20 pacientes. «Un pequeño ensayo con resultados muy satisfactorios que demostró que el embrión crece mejor en el interior del útero materno, por excelentes que sean las condiciones del laboratorio», explicó ayer Carlos Simón, director científico del IVI
Al comparar los resultados de embriones concebidos por fecundación 'in vitro' tradicional a los madurados en la cápsula intrauterina se constató que, además, puede ser una técnica más segura. «Las alteraciones cromosómicas se reducían de un 15% a un 20%».
«Hemos roto un dogma»
En la concepción natural, los óvulos fecundados no pasan los primeros días de desarrollo en el útero, sino en las trompas de falopio. En el ensayo realizado en Bruselas no sólo se ha comprobado que las condiciones del útero «son similares e incluso mejores» que las de las trompas. «Hemos roto un dogma aceptado», señala Simón.
El estudio realizado en Bruselas posibilitó la obtención del marcaje europeo (CE), un requisito indispensable para su utilización en España sin trabas legales. Ahora el IVI planea un ensayo clínico más amplio con 80 pacientes en tres de sus centros (Madrid, Valencia y Sevilla) y en Bruselas. Y un tercero, internacional, en el que colaborarán además centros británicos, alemanes y suizos.
La técnica reduciría los costes de los tratamientos de reproducción asistida pero, sobre todo, los haría más seguros. Los primeros ensayos del IVI con 20 pacientes, dirigidos por Carlos Simón, demuestran que los embriones tienen más posibilidades de sobrevivir y menos riesgo de sufrir alteraciones cromosómicas.
En los tratamientos de fecundación «in vitro» convencionales, la fecundación se realiza en el laboratorio. Los ovocitos fertilizados no se transfieren de forma inmediata al útero; se mantienen entre dos y cinco días en una incubadora con un medio de cultivo apropiado. Sólo cuando alcanzan el desarrollo óptimo, se eligen los embriones más saludables y se implantan en la futura madre a la espera de que se produzca el embarazo.
El medio «más natural»
La nueva estrategia evita el crecimiento del embrión en un medio artificial. Tras la fecundación, los óvulos se introducen en una cápsula perforada de silicona que se aloja en el interior del útero, como si fuera un DIU. El dispositivo actúa como una incubadora en miniatura, aunque sin artificios.
El embrión crece desde las primeras horas en su medio natural, en las mismas condiciones de luz, temperatura y nutrientes que tendría si hubiera sido concebido sin interferencias técnicas. Entre dos y cinco días después, la cápsula se recupera y se eligen los embriones más óptimos para la gestación. Al extraerlos se podrían hacer análisis para descartar defectos genéticos. Los elegidos -no más de tres- se vuelven a implantar en el útero.
Anecova, una empresa suiza, ha diseñado esta incubadora intrauterina en miniatura. Fabricada en silicona, su longitud no supera los 5 milímetros de longitud y el milímetro de anchura. Sus paredes están perforadas con 360 orificios para que los embriones no queden aislados. De momento, sólo se ha probado a introducir los óvulos ya fecundados (embriones), pero el dispositivo también permitiría realizar todo el proceso desde el comienzo. Es decir, introduciendo los espermatozoides y los óvulos en la cápsula para que la concepción se produjera en el útero. Sin pasar por el laboratorio.
El Instituto Valenciano de Infertilidad se embarcó en este proyecto hace cuatro años. La Agencia Española del Medicamento no autorizó el uso del dispositivo y tuvo que emigrar a Bélgica para realizar el primer ensayo piloto.
Con la colaboración de la Universidad Libre de Bruselas, probó la fecundación 'in vivo' en 20 pacientes. «Un pequeño ensayo con resultados muy satisfactorios que demostró que el embrión crece mejor en el interior del útero materno, por excelentes que sean las condiciones del laboratorio», explicó ayer Carlos Simón, director científico del IVI
Al comparar los resultados de embriones concebidos por fecundación 'in vitro' tradicional a los madurados en la cápsula intrauterina se constató que, además, puede ser una técnica más segura. «Las alteraciones cromosómicas se reducían de un 15% a un 20%».
«Hemos roto un dogma»
En la concepción natural, los óvulos fecundados no pasan los primeros días de desarrollo en el útero, sino en las trompas de falopio. En el ensayo realizado en Bruselas no sólo se ha comprobado que las condiciones del útero «son similares e incluso mejores» que las de las trompas. «Hemos roto un dogma aceptado», señala Simón.
El estudio realizado en Bruselas posibilitó la obtención del marcaje europeo (CE), un requisito indispensable para su utilización en España sin trabas legales. Ahora el IVI planea un ensayo clínico más amplio con 80 pacientes en tres de sus centros (Madrid, Valencia y Sevilla) y en Bruselas. Y un tercero, internacional, en el que colaborarán además centros británicos, alemanes y suizos.
FUENTE:EL CORREO DIGITAL